La comida casera puede funcionar muy bien en un perro, pero solo cuando la ración está calculada con criterio. La cantidad no depende solo del peso: también influyen el peso ideal, la condición corporal, la actividad diaria y la densidad calórica de la receta.
En esta guía te explico cómo pasar de calorías a gramos, cómo usar una tabla de cantidad de comida casera para perro sin quedarte corto ni pasarte, y qué ajustes hacer si tu perro es cachorro, está esterilizado, es senior o tiende a engordar.
Lo esencial para acertar con la ración casera
- Parte del peso ideal, no del peso actual, si tu perro tiene sobrepeso.
- Calcula primero el RER y después aplícale un factor según edad, actividad y estado corporal.
- Convierte las calorías a gramos con la densidad real de tu receta, no con una medida a ojo.
- En adultos, lo más práctico suele ser dar dos comidas al día; los cachorros necesitan más tomas.
- Revisa peso, cintura y heces cada pocas semanas y ajusta en pasos pequeños.
Por qué una tabla de gramos sola se queda corta
Una tabla de gramos parece cómoda, pero puede engañar mucho. Dos platos del mismo peso pueden aportar calorías muy distintas si cambian la grasa, el agua o la cantidad de arroz, patata o carne; por eso una ración “de ojo” falla con facilidad.
La WSAVA insiste en que la nutrición se adapte al perro concreto y no a una media teórica. Yo me quedo con esa idea: la tabla sirve, pero solo si la lees junto al estado corporal, la edad y el nivel de actividad.
- Peso corporal y, mejor aún, peso ideal.
- Condición corporal 4-5/9 en el perro ideal, con cintura visible y costillas fáciles de palpar.
- Nivel de actividad, desde perro tranquilo hasta muy atlético.
- Densidad energética de la receta, que cambia mucho de una preparación a otra.
Si entiendes esos cuatro puntos, la siguiente parte se vuelve mucho más fácil: convertir la necesidad diaria en una ración concreta.
Cómo calcular la ración diaria paso a paso
Yo empiezo siempre por el RER, la energía en reposo. El Merck Veterinary Manual usa esta base: RER = 70 × peso en kg0,75. A partir de ahí aplicas un multiplicador según la etapa de vida y el tipo de perro.
La propia referencia veterinaria recuerda algo importante: estas cuentas son un punto de partida, no una verdad absoluta. Dos perros del mismo peso pueden necesitar bastante más o bastante menos energía según su metabolismo y su condición física.
| Situación | Multiplicador inicial | Uso práctico |
|---|---|---|
| Adulto esterilizado y sano | 1,6 × RER | Buen punto de partida para la mayoría de perros de compañía. |
| Adulto intacto o muy activo | 1,8 × RER | Útil cuando el gasto diario es claramente mayor. |
| Perro con tendencia a ganar peso | 1,4 × RER | Arranque conservador si la cintura empieza a perderse. |
| Cachorro menor de 4 meses | 3 × RER | Requiere más energía y más tomas al día. |
| Cachorro de más de 4 meses | 2 × RER | El crecimiento sigue alto, pero ya baja respecto a las primeras semanas. |
Si tu perro está pasado de peso, yo tomaría como referencia su peso ideal, no el actual. Si la cintura ha desaparecido y las costillas cuestan de palpar, calcular sobre el peso real suele mantener el problema.
La lógica es simple: primero calculas cuánto necesita el perro, luego lo conviertes en comida real. Ahí es donde una tabla útil deja de ser genérica y se vuelve práctica.

Tabla orientativa por peso para perros adultos sanos
La siguiente tabla sirve como referencia inicial para perros adultos sanos con peso ideal. Si el perro está esterilizado, empieza por la columna de 1,6 × RER; si es muy activo, acércate más a la de 1,8 × RER. Si tiende a engordar, baja un escalón y observa la evolución.
| Peso ideal | RER aprox. | Adulto esterilizado | Adulto activo |
|---|---|---|---|
| 5 kg | 234 kcal/día | 374 kcal/día | 421 kcal/día |
| 10 kg | 394 kcal/día | 630 kcal/día | 709 kcal/día |
| 15 kg | 534 kcal/día | 854 kcal/día | 960 kcal/día |
| 20 kg | 662 kcal/día | 1.059 kcal/día | 1.192 kcal/día |
| 25 kg | 783 kcal/día | 1.252 kcal/día | 1.409 kcal/día |
| 30 kg | 897 kcal/día | 1.436 kcal/día | 1.615 kcal/día |
En un perro de 10 kg esterilizado, el cálculo de partida queda en unas 630 kcal al día. Si la receta aporta 1 kcal por gramo, eso serían 630 g; si aporta 1,2 kcal/g, la ración baja a unas 525 g. Ahí está la razón de medir calorías antes que vasos.
Para un perro pequeño, cada desviación pesa más de lo que parece. En razas compactas, mantener la cintura visible no es una obsesión estética: es una forma muy directa de proteger su movilidad y su espalda.
Cómo pasar de calorías a gramos sin equivocarte
La conversión es simple: gramos al día = calorías al día ÷ kcal por gramo de la receta. El problema es que esa densidad energética no la sabes por intuición; depende de cuánta grasa, agua y almidón lleve la mezcla.
| Densidad de la receta | Si el perro necesita 400 kcal/día | Equivalencia aproximada |
|---|---|---|
| 0,8 kcal/g | 500 g/día | Receta más voluminosa y menos concentrada |
| 1,0 kcal/g | 400 g/día | Referencia muy fácil de calcular |
| 1,2 kcal/g | 333 g/día | Receta más densa, normalmente con más grasa |
Si no conoces la densidad de tu receta, pesa la ración durante varios días y observa si el perro mantiene peso, cintura y heces normales. En adultos yo suelo dividir la comida en dos tomas fijas; en cachorros prefiero más frecuencia, porque se controla mejor el hambre y el pico de energía.
También conviene no confundir volumen con saciedad. Una ración casera puede ocupar mucho espacio en el cuenco y, aun así, quedarse corta o pasarse en calorías. Por eso el peso de la comida y su contenido energético importan más que la apariencia del plato.
Qué cambia en cachorros, esterilizados, seniors y perros con sobrepeso
No todos los perros responden igual a la misma ración. La edad, la esterilización, la actividad y la condición corporal cambian la cifra final, y en algunos casos la cambian bastante.
| Situación | Punto de partida | Qué vigilar |
|---|---|---|
| Cachorro menor de 4 meses | 3 × RER | Crecimiento regular, heces consistentes y varias tomas al día. |
| Cachorro de más de 4 meses | 2 × RER | Subidas de peso rápidas si la receta es muy calórica. |
| Adulto esterilizado | 1,6 × RER | Menor gasto y más riesgo de exceso si hay premios frecuentes. |
| Adulto con tendencia a engordar | 1,4 × RER | Usar peso ideal y revisar cintura con frecuencia. |
| Senior | Según actividad y músculo | No bajar por la edad sola; vigilar masa muscular y movilidad. |
En seniors, yo no recortaría por sistema. Si camina menos pero mantiene músculo, puede necesitar un poco menos; si está delgado pero pierde masa muscular, el objetivo no es “darle menos”, sino ajustar mejor proteína, energía y reparto de comidas.
Si además hay enfermedad renal, pancreatitis, alergias o problemas digestivos, la ración casera debe revisarla un veterinario. Ahí ya no manda una tabla genérica, manda el caso clínico.
Errores que rompen la tabla aunque el cálculo sea bueno
- Medir a ojo: un cucharón no sustituye a una báscula de cocina.
- Usar el peso actual cuando el perro está gordo: eso suele perpetuar el exceso.
- Olvidar el aceite, los premios o los restos de mesa: todo suma calorías reales.
- Cambiar un ingrediente sin recalcular: una carne más grasa o más aceite altera bastante la ración.
- Ignorar el balance mineral: dar “la cantidad correcta” no arregla una receta descompensada.
- Dejar pasar meses sin revisar: el perro cambia, la tabla también debe cambiar.
Un perro puede comer la cantidad correcta y aun así recibir una dieta floja si la receta no está formulada con calcio, fósforo, yodo, zinc y vitaminas suficientes. En comida casera, la cantidad importa; el equilibrio, todavía más.
Por eso, si la dieta va a ser habitual y no algo puntual, prefiero una receta cerrada y estable antes que improvisar platos distintos cada día. Cambiar sin control complica saber si el problema es la ración, la receta o el perro.
Cómo afinar la ración semana a semana sin obsesionarse
La mejor tabla es la que luego corriges con datos reales. Yo suelo pesar al perro cada 2 o 3 semanas cuando estoy afinando una dieta casera y mirar tres señales: cintura, costillas y heces. Si pierde demasiado peso, subo la ración un 5-10%; si se redondea, bajo un 5-10% y vuelvo a observar.
Con eso evitas dos errores típicos: cambiar todo de golpe o dejar la ración igual durante meses aunque el perro haya cambiado de edad, actividad o esterilización. En la práctica, una buena comida casera para perro no se decide una vez: se afina.
Si te quedas con una sola idea, que sea esta: empieza con una cifra razonada, mide con precisión y corrige según el perro real que tienes delante. Ahí es donde una tabla útil deja de ser orientativa y se convierte en una herramienta de verdad.