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Hongos en perros - cómo reconocer la tiña y Malassezia

Aurora Ballesteros

Aurora Ballesteros

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15 de junio de 2026

Comparativa visual de tiña y sarna en perros. La tiña, causada por hongos, muestra lesiones circulares. La sarna, por ácaros, provoca inflamación y costras.

Una zona sin pelo, piel con escamas o un olor extraño no siempre significa lo mismo. Las infecciones por hongos pueden parecerse a una alergia, una sarna o una infección bacteriana, por eso conviene distinguir sus señales, saber cuándo son contagiosas y entender qué tratamiento necesita cada caso.

Lo esencial para actuar sin perder tiempo

  • La tiña suele provocar áreas sin pelo, descamación y costras, pero no siempre forma círculos perfectos.
  • Malassezia suele relacionarse con picor, grasa, mal olor y problemas en oídos, pliegues y patas.
  • La lámpara de Wood orienta, pero no confirma por sí sola una infección fúngica.
  • El tratamiento puede durar entre 6 y 12 semanas y combinar productos tópicos con medicación oral.
  • La dermatofitosis es contagiosa para otros animales y para las personas.

Qué tipos de infecciones fúngicas puede tener un perro

Cuando hablamos de hongos en perros, normalmente nos referimos a problemas de piel y pelo. Sin embargo, no todas las micosis son iguales: algunas son superficiales y relativamente localizadas, mientras que otras pueden afectar al oído, la nariz o incluso órganos internos.

Problema habitual Cómo suele manifestarse ¿Se contagia fácilmente?
Dermatofitosis o tiña Calvas, pelos rotos, escamas, costras y enrojecimiento. Sí, puede transmitirse a animales y personas.
Sobrecrecimiento de Malassezia Picor, grasa, olor fuerte, piel oscura o irritada y otitis. No suele comportarse como una tiña contagiosa.
Micosis profundas o sistémicas Nódulos, secreción nasal, tos, fiebre, pérdida de peso o decaimiento. Depende del hongo y de la vía de infección.
La dermatofitosis, conocida popularmente como tiña, está causada sobre todo por hongos de los géneros Microsporum y Trichophyton. En perros jóvenes, debilitados o con defensas bajas puede extenderse con más facilidad, y algunas razas, como el Yorkshire terrier, tienden a presentar cuadros más persistentes. Malassezia es una levadura que puede vivir normalmente en la piel. El problema aparece cuando se multiplica demasiado, algo frecuente si hay alergias, humedad, pliegues cutáneos, seborrea o una alteración de la barrera de la piel. Por eso, tratar solo la levadura sin investigar la causa de fondo suele acabar en recaídas.

Cómo reconocer las señales en la piel, las orejas y las patas

La tiña suele producir zonas de pelo ralo o ausente, con escamas, pelos quebrados y pequeños bordes irritados. Las áreas más típicas son la cara, las puntas de las orejas, la cola y las patas, aunque puede aparecer en cualquier parte del cuerpo.

El picor es variable. Algunos perros se rascan mucho, mientras que otros apenas muestran molestias. Esta diferencia es importante porque una calva que no pica también puede ser una infección fúngica, una demodicosis, una alergia o una enfermedad hormonal.

Cuando el problema parece más una dermatitis por levaduras

El exceso de Malassezia suele dejar la piel grasa, enrojecida y con un olor rancio o dulzón bastante reconocible. Es habitual encontrarla en axilas, ingles, entre los dedos, alrededor de la boca y dentro de los pliegues.

En los oídos puede provocar sacudidas frecuentes de la cabeza, rascado, cerumen marrón y mal olor. Aun así, la otitis puede mezclar levaduras, bacterias y una enfermedad alérgica, de modo que el aspecto del oído no basta para elegir un tratamiento.

Señales que no conviene atribuir a una simple tiña

La presencia de bultos, úlceras, dolor intenso, secreción nasal persistente, tos, fiebre, pérdida de peso o mucho decaimiento exige una valoración veterinaria rápida. Podría tratarse de una infección profunda u otro problema que necesita pruebas más completas.

Mi criterio práctico es no diagnosticar por una fotografía ni por la forma circular de una lesión. El llamado “anillo” es una pista, no una prueba, y retrasar la consulta mientras se prueban remedios caseros puede facilitar la expansión por el pelaje y el entorno.

Cómo se confirma el diagnóstico

El veterinario suele empezar con una exploración completa y una historia clínica. La edad, el contacto con otros animales, los baños recientes, las alergias, los medicamentos y la evolución de las lesiones ayudan a decidir qué pruebas tienen más sentido.

Para sospechas de tiña pueden utilizarse varias técnicas:

  • Examen microscópico de pelos y escamas para buscar esporas.
  • Lámpara de Wood, útil para localizar algunos pelos sospechosos, aunque un resultado negativo no descarta la infección.
  • Cultivo fúngico, que permite comprobar el crecimiento del hongo y puede requerir hasta 14 días de observación.
  • PCR, una prueba que detecta material genético del hongo, aunque debe interpretarse junto con la exploración porque puede identificar restos no viables.

En casos de Malassezia, la citología suele ser especialmente útil. Consiste en observar al microscopio una muestra de la piel o del oído para valorar la cantidad de levaduras y la inflamación asociada.

No hay una prueba única perfecta para todas las situaciones. Una lámpara positiva no sustituye al cultivo y una prueba aislada no siempre explica por qué el perro recae. Si las lesiones son nodulares, profundas o atípicas, pueden ser necesarias una biopsia y otras pruebas complementarias.

Qué tratamiento suele funcionar y cuánto tarda

El tratamiento depende de si se trata de dermatofitosis, Malassezia, una infección mixta o una micosis profunda. También influyen la extensión, la edad del perro, el estado del hígado y otros medicamentos que esté tomando.

Dermatofitosis superficial

En la tiña se suele combinar un tratamiento tópico para reducir las esporas del pelo con un antifúngico sistémico cuando el cuadro es extenso, persistente o existe riesgo de contagio. Los champús o soluciones medicadas deben aplicarse siguiendo exactamente el tiempo de contacto indicado, porque aclararlos demasiado pronto reduce su eficacia.

La mejoría visible no significa que el perro ya esté libre del hongo. La recuperación suele requerir 6 a 12 semanas, y el veterinario puede recomendar controles o cultivos hasta confirmar la curación micológica.

Malassezia en piel u oídos

En casos localizados pueden bastar productos tópicos, como champús o limpiadores veterinarios con actividad frente a levaduras. Si hay otitis, el tratamiento debe entrar en el conducto auditivo y elegirse después de revisar el tímpano y analizar el contenido del oído.

Cuando el problema reaparece, yo no me conformaría con repetir el mismo champú indefinidamente. Hay que buscar la causa predisponente, por ejemplo una alergia, un exceso de humedad, una alteración hormonal o una infección bacteriana asociada.

Lee también: Mi perro se rasca mucho - Causas, soluciones y cuándo ir al veterinario

Lo que no conviene hacer en casa

No administres itraconazol, ketoconazol, corticoides ni antibióticos por tu cuenta. Los antifúngicos orales pueden causar efectos adversos e interacciones, y los corticoides pueden empeorar algunas infecciones o enmascarar sus síntomas.

Tampoco recomiendo vinagre, aceites esenciales, alcohol, agua oxigenada ni cremas humanas sin indicación profesional. Pueden irritar la piel, retrasar el diagnóstico o resultar peligrosos si el perro los lame.

Cómo evitar el contagio y limpiar la casa

Las esporas de la tiña pueden viajar en pelos desprendidos, mantas, cepillos, transportines y superficies. El contagio no depende solo del contacto directo con otro perro: los objetos contaminados también cuentan.

  1. Limita el contacto del perro afectado con otros animales hasta recibir instrucciones veterinarias.
  2. Usa guantes al aplicar tratamientos o manipular costras y pelos desprendidos.
  3. Lava camas, mantas y fundas con la temperatura más alta que permita el tejido.
  4. Aspira con frecuencia las zonas donde descansa y retira los pelos del depósito fuera de casa.
  5. Limpia primero la suciedad visible y después aplica un desinfectante adecuado según su etiqueta.
  6. Lávate las manos después de tocar al animal y evita compartir cepillos o toallas.

La limpieza debe mantenerse durante todo el tratamiento, no solo el primer día. En viviendas con varios animales, el veterinario puede recomendar revisar también a los que parecen sanos, ya que algunos pueden transportar esporas sin mostrar lesiones evidentes.

La tiña es una zoonosis, así que una persona puede desarrollar lesiones circulares, enrojecidas y con picor tras el contacto. Si alguien de la familia presenta una erupción sospechosa, especialmente un niño, una persona mayor o alguien inmunodeprimido, conviene consultar con un médico y mencionar la posible exposición al animal.

Cuándo acudir al veterinario sin esperar

Pide cita si aparece una calva que aumenta de tamaño, descamación persistente, mal olor, costras, picor repetido o una otitis que vuelve una y otra vez. La consulta debe ser más rápida si el afectado es un cachorro, un perro anciano o un animal con defensas bajas.

Acude con prioridad si hay dolor, pus, heridas extensas, fiebre, falta de apetito, pérdida de peso, tos, dificultad para respirar, secreción nasal persistente o bultos que crecen. Estos signos no encajan bien con una infección superficial sencilla.

Mientras llega la cita, evita bañar al perro con varios productos diferentes y no rasques ni arranques las costras. Haz una fotografía de la evolución, anota cuándo empezó y lleva al veterinario los nombres de los productos o medicamentos utilizados.

La decisión más segura cuando aparece una lesión nueva

Una lesión aislada no siempre requiere entrar en pánico, pero sí observarla con método. Comprueba si aumenta, si aparecen nuevas zonas, si hay picor, olor, secreción o contacto reciente con otros animales, y separa temporalmente los objetos de aseo del perro.

La combinación que mejor evita errores es sencilla: diagnóstico antes de medicar, tratamiento completo y limpieza constante. Con ese enfoque, la mayoría de las infecciones superficiales evoluciona bien, mientras que los casos atípicos pueden detectarse antes de que afecten a la salud del perro o de la familia.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

La tiña suele causar calvas, pelos rotos, escamas y costras, especialmente en la cara, las orejas, la cola y las patas. Malassezia suele producir picor, grasa, olor fuerte y piel irritada, sobre todo en pliegues, entre los dedos y en los oídos. El aspecto por sí solo no confirma ninguna de las dos infecciones.

Para la tiña pueden emplearse el examen microscópico, la lámpara de Wood, el cultivo fúngico y la PCR. La lámpara de Wood orienta, pero un resultado negativo no descarta la infección, y el cultivo puede requerir hasta 14 días. En casos de Malassezia, la citología de piel u oído ayuda a valorar la cantidad de levaduras y la inflamación; las lesiones profundas o atípicas pueden requerir una biopsia.

La dermatofitosis puede requerir entre 6 y 12 semanas de tratamiento. Según la extensión y la persistencia, se combinan productos tópicos para reducir las esporas con un antifúngico sistémico. Aunque la piel mejore, el perro puede seguir infectado, por lo que el veterinario puede recomendar controles o cultivos hasta confirmar la curación.

Limita el contacto con otros animales, usa guantes al aplicar el tratamiento y lava camas, mantas y fundas a la temperatura más alta que permita el tejido. Aspira con frecuencia, retira los pelos del depósito fuera de casa, limpia primero la suciedad visible y después aplica un desinfectante adecuado. La tiña también puede transmitirse mediante objetos contaminados y causar lesiones en personas, por lo que conviene consultar con un médico si aparece una erupción sospechosa.
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Autor Aurora Ballesteros
Aurora Ballesteros
Hola, me llamo Aurora Ballesteros y tengo 12 años de experiencia en el mundo de los perros. Desde pequeña, siempre he sentido una conexión especial con estos animales, lo que me llevó a especializarme en razas, salud, entrenamiento y cuidado. Me encanta ayudar a los dueños a comprender mejor a sus mascotas, abordando temas que van desde la prevención de enfermedades hasta técnicas de adiestramiento efectivas. En mis escritos, me esfuerzo por ofrecer información útil, precisa y fácil de entender. Me gusta investigar y comparar diversas fuentes para asegurarme de que lo que comparto esté actualizado y sea relevante. Mi objetivo es simplificar conceptos complejos y organizarlos de manera clara, para que todos puedan beneficiarse y disfrutar de la compañía de sus perros al máximo.
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